Con la llegada del invierno, muchas personas empiezan a sentir molestias en los ojos. La sequedad ocular, una afección en la que los ojos no producen suficientes lágrimas o la calidad adecuada, puede volverse más común en esta época del año. El aire frío, la baja humedad y la calefacción interior contribuyen a estos problemas. Si experimenta sequedad, picazón o ardor en los ojos en invierno, no está solo. Comprender qué desencadena la sequedad ocular durante el invierno puede ayudarle a tomar medidas para prevenir y controlar esta molesta afección.
Analicemos los 10 desencadenantes comunes de los ojos secos durante el invierno y lo que puede hacer para proteger sus ojos.
1. Aire frío y seco
El aire invernal suele ser más frío y seco que en otras estaciones. Esto puede provocar que la humedad de los ojos se evapore más rápidamente, dejándolos secos e irritados. Los bajos niveles de humedad en exteriores son una de las principales causas de sequedad ocular en invierno.
Lo que puede hacer: Use gafas protectoras, como gafas de sol o antiparras, al aire libre para protegerse los ojos del aire seco. También puede probar un humidificador en interiores para mantener la humedad del aire.
2. Sistemas de calefacción interior
Cuando hace frío afuera, encendemos la calefacción en nuestras casas y oficinas para mantenernos calientes. Sin embargo, los calefactores interiores tienden a reducir la humedad del aire, haciendo que el ambiente sea más seco, lo cual puede agravar la sequedad ocular. Esta falta de humedad puede provocar que las lágrimas se evaporen demasiado rápido.
Lo que puede hacer: Coloque un humidificador en las habitaciones donde pasa la mayor parte del tiempo, especialmente cerca de su área de trabajo o de dormir. Esto ayudará a humedecer el aire y a mantener sus ojos cómodos.
3. Exposición al viento
Los vientos invernales pueden ser fuertes, especialmente si vives en una zona donde el frío es común. El viento puede provocar que las lágrimas se evaporen rápidamente, dejando los ojos secos e irritados. También puede irritar directamente la superficie de los ojos, causando molestias.
Lo que puede hacer: Utilice siempre gafas protectoras, como gafas de sol envolventes o gafas a prueba de viento, para proteger sus ojos del viento cuando esté al aire libre.
4. deshidratación
En invierno, las personas suelen olvidarse de beber suficiente agua porque no tienen tanta sed como en los meses más calurosos. La deshidratación puede contribuir a la sequedad ocular, ya que el cuerpo podría no producir suficientes lágrimas si no se está adecuadamente hidratado.
Lo que puede hacer: Mantente hidratado bebiendo abundante agua durante el día, incluso cuando no tengas sed. Mantener el cuerpo hidratado favorece la producción de lágrimas y ayuda a reducir los síntomas del ojo seco.
5. Duchas calientes
A muchas personas les gusta ducharse con agua caliente durante el invierno, pero el vapor y el calor pueden resecar la piel, incluida la delicada del contorno de ojos. El agua caliente también puede evaporar la humedad de los ojos, provocando sequedad.
Lo que puede hacer: Mantén la ducha a una temperatura tibia en lugar de muy caliente, y evita que el vapor te toque la cara directamente. También puedes aplicar gotas oftálmicas hidratantes después de la ducha para retener la humedad.
6. Tiempo frente a la pantalla y dispositivos digitales
Durante el invierno, muchas personas tienden a pasar más tiempo en interiores, a menudo mirando pantallas durante periodos prolongados. Ya sea por trabajo, estudios o entretenimiento, pasar demasiado tiempo frente a una pantalla puede reducir la frecuencia del parpadeo, lo que resulta en una menor producción de lágrimas y un aumento de la evaporación. Esto puede agravar los síntomas del ojo seco.
Lo que puede hacer: Sigue la regla 20-20-20: cada 20 minutos, tómate un descanso de 20 segundos y mira algo a 20 metros de distancia para que tus ojos descansen. Además, recuerda parpadear con más frecuencia al usar tus dispositivos.
7. Lentes de contacto
El frío puede hacer que usar lentes de contacto sea más incómodo. Cuando los ojos están secos, las lentes de contacto pueden absorber la humedad de la superficie ocular, haciéndolos sentir aún más secos e irritados. Esto es especialmente cierto si se encuentra en un ambiente con baja humedad.
Lo que puede hacer: Si usa lentes de contacto, considere cambiar a lentes de contacto desechables diarias o usar gotas lubricantes para los ojos, diseñadas específicamente para usuarios de lentes de contacto, para mantener los ojos hidratados. Si la sequedad ocular persiste, consulte con su oftalmólogo sobre alternativas.
8. Reducción de la actividad al aire libre
Durante el invierno, las personas suelen pasar más tiempo en interiores debido al frío. La reducción de la actividad al aire libre puede conllevar una menor exposición a la luz solar natural, esencial para mantener la salud ocular y la producción de lágrimas. Además, permanecer en interiores con mala calidad del aire o sistemas de calefacción puede resecar aún más los ojos.
Lo que puede hacer: Si es posible, intente salir al exterior, incluso durante los meses de invierno. Un paseo corto puede ayudar a mantener los ojos lubricados. Además, tome descansos de espacios interiores con aire acondicionado para ayudar a que sus ojos se recuperen de la sequedad prolongada.
9. Alergias estacionales
Aunque muchos asocian las alergias con la primavera y el verano, las alergias invernales también pueden provocar sequedad ocular. El polvo, el moho y otros alérgenos pueden irritar los ojos y causar sequedad, picazón y enrojecimiento. Además, la calefacción interior puede hacer circular el polvo, lo que agrava el problema.
Lo que puede hacer: Mantenga su espacio vital limpio quitando el polvo con regularidad y usando purificadores de aire. Si sufre de alergias estacionales, considere tomar antihistamínicos y usar gotas para los ojos que ayuden a aliviar los síntomas relacionados con la alergia.
10. Efectos secundarios de los medicamentos
Ciertos medicamentos, como los antihistamínicos, los descongestionantes e incluso algunos antidepresivos, pueden causar sequedad ocular como efecto secundario. Durante los meses de invierno, cuando es más probable que las personas tomen estos medicamentos para controlar los síntomas del resfriado o la gripe, el riesgo de sufrir sequedad ocular aumenta.
Lo que puede hacer: Si está tomando medicamentos y experimenta síntomas de ojo seco, consulte con su médico. Quizás pueda ajustar la dosis, sugerir alternativas o recomendar gotas lubricantes para los ojos para ayudar a controlar los síntomas.
Conclusión: Proteja sus ojos este invierno
La sequedad ocular durante el invierno puede ser una molestia, pero comprender los desencadenantes comunes puede ayudarle a tomar medidas proactivas para reducir las molestias. Al mantenerse hidratado, proteger sus ojos de las inclemencias del tiempo y mantener la humedad en su entorno, puede aliviar muchas de las causas comunes de la sequedad ocular.
Si sufre de síntomas persistentes de ojo seco o si estos consejos no parecen ayudar, es importante consultar a nuestro mejores oftalmólogos en los Hospitales Continentales.


