Con la llegada de la temporada de frío, las personas mayores corren un mayor riesgo de sufrir diversos problemas de salud, como enfermedades respiratorias, gripe e incluso infecciones que pueden afectar las articulaciones y los huesos. Una de las mejores maneras de protegerse durante el invierno es vacunarse correctamente. Estas vacunas son cruciales para prevenir enfermedades y fortalecer el sistema inmunitario durante los meses más fríos. Este blog le guiará sobre las vacunas que toda persona mayor debería considerar este invierno y cómo pueden ayudarle a mantenerse saludable.
¿Por qué son importantes las vacunas de invierno para las personas mayores?
A medida que envejecemos, nuestro sistema inmunitario se debilita de forma natural, haciéndonos más vulnerables a infecciones y enfermedades. En las personas mayores, el frío puede agravar afecciones como artritis, problemas respiratorios y enfermedades cardíacas. Con menos oportunidades de salir al aire libre y más tiempo en interiores con otras personas, el riesgo de exposición a enfermedades puede aumentar. Las vacunas ofrecen una forma segura y eficaz de protegerse contra diversas enfermedades y evitar complicaciones que podrían derivar en enfermedades graves u hospitalización.
Vacunas clave de invierno para personas mayores
1. Vacuna contra la gripe (vacuna contra la influenza)
La temporada de gripe suele alcanzar su punto máximo durante los meses más fríos, y las personas mayores corren un mayor riesgo de sufrir complicaciones graves relacionadas con la gripe, como neumonía, hospitalización e incluso la muerte. La vacuna antigripal ayuda a prevenir la infección y sus complicaciones al reforzar la respuesta inmunitaria del organismo. Se recomienda que las personas mayores se vacunen contra la gripe anualmente, idealmente antes del inicio de la temporada, para reducir la probabilidad de enfermarse durante el invierno.
2. Vacuna contra la neumonía (vacuna antineumocócica)
La neumonía es otra enfermedad grave que puede ser más peligrosa para las personas mayores, especialmente para quienes padecen enfermedades crónicas como cardiopatías o diabetes. La vacuna antineumocócica protege contra la neumonía neumocócica, una infección pulmonar común y potencialmente mortal. Existen dos tipos de vacunas antineumocócicas: PCV13 y PPSV23. Según el estado de salud y los antecedentes médicos de la persona mayor, su médico podría recomendar una o ambas vacunas. Es importante que las personas mayores consulten con su profesional de la salud qué vacuna antineumocócica es la adecuada para ellas.
3. Vacuna contra la COVID-19 y dosis de refuerzo
Mientras la COVID-19 siga presente en la comunidad, las personas mayores deben mantenerse al día con sus vacunas y refuerzos contra la COVID-19, especialmente ante la posibilidad de que surjan nuevas variantes durante los meses de invierno. Las personas mayores tienen un mayor riesgo de enfermarse gravemente si contraen la COVID-19, por lo que la vacunación es crucial para prevenir complicaciones, hospitalizaciones y fallecimientos. La vacuna contra la COVID-19 ayuda a fortalecer el sistema inmunitario y a reducir el riesgo de enfermedad grave. Consulte con su profesional de la salud para determinar cuándo es el momento de recibir una dosis de refuerzo y si es adecuada para su estado de salud.
4. Vacuna contra el herpes zóster
El herpes zóster es una afección cutánea dolorosa causada por la reactivación del virus de la varicela, que permanece latente en el cuerpo tras la infección inicial. El herpes zóster puede ser especialmente problemático en las personas mayores, ya que causa dolor y molestias persistentes. La vacuna contra el herpes zóster, conocida como vacuna Shingrix, ayuda a prevenir el herpes zóster y sus complicaciones, como la neuralgia posherpética (NPH), un tipo de dolor nervioso que puede persistir mucho tiempo después de que desaparezca la erupción. Las personas mayores de 50 años deberían considerar vacunarse contra el herpes zóster, incluso si han tenido varicela.
5. Vacuna contra el tétanos, la difteria y la tos ferina (Tdap)
Aunque la vacuna Tdap no suele asociarse con los meses de invierno, es importante que las personas mayores se mantengan al día con esta vacuna, especialmente si no han recibido un refuerzo en los últimos 10 años. El tétanos, la difteria y la tos ferina (tos convulsa) son enfermedades graves que pueden causar problemas de salud significativos, especialmente en personas mayores que ya tienen un sistema inmunitario debilitado o afecciones subyacentes. La tos ferina, en particular, puede ser grave en los adultos mayores y provocar complicaciones como la neumonía.
6. Vacuna contra la hepatitis B
La hepatitis B es una infección viral que afecta al hígado y puede causar problemas de salud a largo plazo, como enfermedad hepática y cirrosis. Las personas mayores en riesgo, como las que tienen diabetes, un sistema inmunitario debilitado o quienes hayan estado expuestas a sangre contaminada, deberían considerar la vacuna contra la hepatitis B. Esta vacuna se administra generalmente en tres dosis y puede ayudar a prevenir la infección y sus complicaciones.
Otras consideraciones para las personas mayores durante el invierno
Además de vacunarse, las personas mayores deben tomar otras precauciones para mantenerse saludables durante los meses de invierno:
Mantenga una dieta saludable: Comer alimentos ricos en vitaminas, minerales y antioxidantes puede apoyar el sistema inmunológico y reducir el riesgo de infecciones.
Mantenerse activo: La actividad física regular ayuda a mantener la circulación y la fuerza, lo que puede ayudar en la recuperación en caso de enfermedad.
Mantener caliente: Las bajas temperaturas pueden aumentar el riesgo de congelación e hipotermia. Vístase en capas y mantenga su espacio vital cálido para evitar problemas de salud relacionados con el frío.
Lávese las manos regularmente: La higiene es esencial para prevenir la propagación de gérmenes y virus. Lávese las manos con frecuencia, especialmente después de estar en lugares públicos.
Conclusión
Las vacunas son una de las maneras más efectivas para que las personas mayores se mantengan sanas y protegidas durante el invierno. Vacunarse correctamente puede reducir el riesgo de enfermedades graves y evitar complicaciones derivadas de infecciones. Es importante consultar con su profesional de la salud para asegurarse de tener sus vacunas al día y tomar las medidas necesarias para mantenerse sano este invierno.
Consulte nuestro medico general Para obtener consejos de salud invernales, vacunas y atención para personas mayores en los Hospitales Continental.


